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02:20h. viernes, 28 de enero de 2022

Caso Torogoz V

Defensa habría destruído expediente médico de piloto que murió en Mali por mala praxis, según denuncia presentada ante Fiscalía

La familia del efectivo militar no ha podido cancelar las deudas que tenía y tampoco cobrar el seguro de vida ni otros beneficios que merecen por los 28 años de servicio de Carlos Guillén.
Carlos Guillén

Cuando se están por cumplir tres meses de la muerte del teniente coronel piloto aviador Carlos Moisés Guillen Alfaro su familia sigue sin conocer las causas de su muerte y están atados de manos para poder recibir los beneficios que por ley les corresponden, ante esto decidieron presentar una demanda contra el Ministerio de la Defensa Nacional de El Salvador.

En momentos en los que el ministro René Merino Monroy era interpelado en la Asamblea Legislativa y defendido en redes sociales como "el mejor ministro de la historia", la familia de Guillen hacía llegar a Escenario la documentación presentada contra él y otras seis personas por diferentes delitos cometidos en este caso.

Vilma Nery Guevara Alfaro y Nurya Magaly Choto de Guillén, madre y viuda del efectivo militar, presentaron ante la Fiscalía General de la República (FGR) la denuncia por el caso ya que siguen sin conocer las causas de su muerte en Mali durante la misión "Torogoz V", a finales de mayo del presente año.

Además del ministro Merino, se ha señalado a Carlos Alberto Tejada Murcia, jefe del Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada de El Salvador; Pablo Soriano Cruz, jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Salvadoreña.

Estos tres jefes militares son señalados por los delitos de supresión u ocultación de documentos verdaderos y actos arbitrarios en perjuicio de la familia de Guillén, según la documentación presentada por el abogado Edis Alcides Guandique Carballo.

Según expediente, Guillén falleció el pasado 28 de mayo en el hospital Golden Life América de Bamako, Mali y según el abogado que presentó la acusación nunca se ha conocido la causa de su muerte.

En medios de comunicación locales, el ministro de la Defensa señaló que fue por coronavirus, pero posteriormente se retractó y dijo que se debía a la Malaria. No obstante, en redes sociales de la secretaría de comunicaciones de la Presidencia se señaló que su muerte fue por el virus de Wuhan.

 

 

Guevara Alfaro y Choto de Guillén han solicitado al ministro Merino que se les entregue la autopsia del cádaver, expediente clínico, saneamiento del ataúd y toda la documentación necesaria para poder obtener el acta de defunción.

La excusa dada por un mayor del ejército, a quien solo identifican como mayor Benavides, fue que los documentos venían en idioma francés y que estos tendrían que ser enviados a Cancillería. 

El ministro les manifestó a ambas mujeres que no les iba a entregar la documentación ya que la Fuerza Armada se iba a encargar de los trámites, Merino las condicionó a no interponer denuncia ante FGR ya que iba a entorpecer el proceso.

Una de las pruebas ofertadas por las denunciantes es la conversación que sostuvieron con el contralmirante quien hasta la fecha no ha entregado la documentación prometida y que le serviría a la familia doliente para cobrar un seguro de vida, aceptar la herencia de este y acceder a los beneficios de la institución castrense y tampoco han podido hacer efectivas las cancelaciones de deudas que tenía Guillén.

Al acudir con el jefe que tenía su familiar, Soriano Cruz, la explicación dada es que el expediente clínico estaba incompleto ya que faltaban las hojas en las que se detallaba el tratamiento recibido por el piloto un día antes de su muerte y el día en el que murió.

Según documentación, Soriano Cruz fue quien reveló a la familia que Guillén habría fallecido por mala praxis médica en el tratamiento por malaria y que no tenía la certificación de partida de defunción de Mali Occidental donde se establece la negligencia.

Cuando el cuerpo del piloto llegó al país, el 30 de junio, Merino vuelve a cambiar la versión sobre la muerte de Guillén y acusa a la covid-19, esto pese a que la familia el 3 de junio recibió un documento en el que un médico de Mali señalaba que el piloto no presentaba signos de contagio y que su muerte no fue por el nuevo coronavirus.

Para el 18 de julio de 2020, el general Tejada Murcia recibe a la madre y viuda de Guillén les informa que los documentos estaban en el Ministerio de Relaciones Exteriores ya que debían de ser apostillados. Esta fue la última vez que tuvieron comunicación con el jefe del Estado Mayor quien les ha negado cuanta audiencia le han solicitado y no contesta sus llamadas.

La familia doliente pide al ministerio público que inicie el proceso de investigación respecto al caso y que se entregue lo más pronto posible la documentación pertinente para certificar el deceso del efectivo militar.

Lea mañana la manera en la que dejaron morir al piloto Carlos Guillén en un hospital de Mali.